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jueves, 16 de marzo de 2017

Protofeminismos #1 Tribades/Safo





Una forma  increíble de conocer el mundo antiguo desde una perspectiva feminista. Para desmontar las concepciones colectivas que se tienen de la historia y el lugar de la mujer.
Clase de Leonor Silvestri.

El amor revolucionario

 La historia es simple: una mujer engaña a su marido. Con un hombre pobre. Ella se muere. Fin.
 A simple vista parecería uno de los tantos argumento trillados y rearmados de las novelas denominadas "para chicas": el componente del amor imposible junto a dos protgonistas emperrados en hacerlo realidad que tiene un desenlace proporcional a sus pasiones. Pero esta historia tan simple, le valió al autor un juicio y abrió un nuevo modo de concebir la literatura.
¿Cuánto hay de amor y cuánto hay de cambio en las novelas de amor? Personalmente, soy reacia a leerlas pero no tan ingenua como para saber que no pueden evitarse. Esta novela que ya mencioné planteaba algo impensable y que leí sutilmente criticado en las novelas de Jane Austen.
 Orgullo y Prejuicio. La muchacha libre que se niega a casarse repentinamente se enamora de Darcy al ir a su casa. Y ver sus cuadros. Y su piano (instrumento inusual en la época). Y ve un alma sensible, excusa que en realidad engendra otra idea: un alma adinerada, cuya fuente de ingresos está solapada. Las hijas mujeres son una desgracia que debe ser casada por su imposibilidad de heredar. Y nuestra protagonista no escapa a ese destino y finalmente cede ante un impulso inculcado con la crianza. La mujer es una criatura dependiente. Y ver el amor, sólo cuando se ve loq ue un hombre posee desenmascara un triste prejuicio que se arrastra hasta hoy en día: un hombre es lo que tiene. Todo esto está detrás del baile insoportable y las miles de tazas de té, necesarias para que se permita esta lectura.
 La historia de amor puede ahondar más allá de sí misma y socavar un aspecto de la sociedad o la cultura: la independencia de los individuos, los conflictos de clases sociales, el materialismo con que miramos al Otro, quién es el Otro y quién es Yo o qué es una relación humana. ¿Humbert no está cuestionando la normalidad de las relaciones al ser un cuarentón que se enamora de una púber ? ¿Acaso su narración, salteando los eventos extraordinariamente trágicos, intenta recrear una relación normal?
 La historia de amor, escandalosa o calma; trágica o con final feliz; no debería ser desestimada y catalogada como el género para chicas, género pasatista, género simple. Aunque se considere que la hsitoria toma al amor superficialmente y lo hace un arquetipo, es necesario cuestionar cómo trabaja este arquetipo en la historia, cómo funciona y qué puede decir. El amor es más que la ridícula muestra de heroísmo que supera todo, menos una gripe y una resaca.

domingo, 1 de enero de 2017

La mujer que aborta

Nunca me enseñaron a escuchar a esas mujeres. Esas mujeres que se las definía como antinatura. Porque si la vida es algo frágil, la mujer es fuerte únicamente para llevarla consigo. Esta paradoja del sexo débil acompañada de que la fuerza de la mujer sólo se encuentra en el parto y la maternidad, encarna la idea de que la mujer debe ser madre. Así puede encontrar su fuerza y en última instancia, su propósito en la vida.
 Todo el cuerpo femenino ha sido categorizado en función de la reproducción. Desde el caracter hasta la dignidad, todo gira en torno al útero. Las mujeres somos flores. La que no sirve como tal, es curiosamente, menos mujer. Por lo tanto puede hablarse de otra paradoja: se mujer involucra aspectos biológicos supuestamente inalterables e innatos, pero a su vez hay una gradualidad de lo que es más mujer (más aceptado y cercano al prototipo) y que no es.
 En este  espectro de lo que no es, se involucra a la mujer no-madre. Es natural este razonamiento si ser mujer se considera sólo por su útero. El útero pasa a ser como el centro, y la mujer como la periferia. Todo lo que sobra al útero es incómodo, difícil de explorar y clasificar, incluso difícil de someter.
 Por lo tanto, el cuerpo es igual a útero. Por eso es difícil desentrañar al aborto. Porque escapa del centro y se involucra con aspectos de la periferia. Escapa de lo controlable y predecible y se adentra en cuestiones espirituales y morales. La mujer deja de ser reproducción, deja de ser objeto de reproducción y se pronuncia por sobre eso.
 Un aborto es una situación difícil. Pero si es ilegal, es incluso una situación mortal. Pienso y re pienso en todas esas  mujeres que terminan en las guardias de los hospitales con los úteros perforados.   En las niñas forzadas a ser madres, sólo porque su edad pasó dos años de lo permitido. Pienso en mí. Una bajo tratamiento psiquiátrico que no puede abandonarlo. ¿Qué haría con un embarazo? Tener es imposible. Soy pobre, jóven, no tengo apoyo. ¿Qué pasa si tengo un brote psicótico y niego al bebé y no lo alimento? ¿Y si tengo depresión post-parto? Todas estas posibilidades, en mí son hechos más que posibles.  Entonces ¿Sería egoísta? Sé que si dejo el tratamiento, soy capaz de suicidarme, no alimentarme, volver a tomar. No puedo ver solución más que la buena educación que me he hecho en métodos anticonceptivos.
 Y quiero, que esta información sea de todos. Me harta que todo sea culpa de las mujeres. Así que tomemos las riendas y hagamos de nuestro útero otro aspecto de nosotras y no le centro. Yo soy un ser humano completo. Y estas mujeres no deben ser ignoradas porque no son las mujeres, sino que son las humanas, tus parientes y amigas, vecinas y compañeras. El aborto no es misterio: es algo cotidiano que debemos enfrentar así y quitarle todo el manto de silencio que lleva. Quiero que un día yo no tenga que temer por mi salud por ser mujer. Quiero que las mujeres puedan no temer.
Información para decidir.
Anticonceptivos para no abortar.
Aborto legal para no morir.

lunes, 26 de diciembre de 2016

tristeza

 Te perdí. Te digo que te perdí, porque así juego a encontrarte. A que vas a volver en esta vida y a que no necesito crearme ese lugar infantil donde estamos juntas. Pienso e la injusticia que es quedarse vivo. Y en lo terrible que es afrontarlo en una soledad espiritual.
 Si supieras todo lo que escribí. Escribí cosas como "tan lejos de mis manos" para intentar describirte ahora. Hice muchos versos y muchas angustias. No quiero que sea el modo de recordarte. Pero duele. Sos una astilla en la superificie de mi mente. En esos momentos tristes que se arman de a poco, de reflexiones invasivas y despiadadas.
 ¿En dónde te voy a encontrar? Quizás en las flores, en las cartas. Pero no. No hay vuelta. No hay con que darle.