'cookieOptions = {link};'

sábado, 27 de octubre de 2012

Instrucciones para dar la cuerda a un reloj (Un poco de Cortázar)

"Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Atelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa."
  
                                                                          Julio Cortázar, Historia de Cronopios y de Famas.


                                        Cuando nos regalan un reloj, nos regalan la conciencia del tiempo. 





sábado, 13 de octubre de 2012

Wonderland.

 Debería dejar de vivir encerrada en nubes de cristal, contando las plumas de las aves.
 Si lo sé, suena descabellado y ridículo, pero los días me los paso enteros en otro mundo lejos de aquí: en lugares de belleza indescriptible, rodeada de personajes que armo para mí.
 Claro que no puedo permanecer toda la vida allí. Debo bajar muy a menudo para hacer las cosas de todos los días, los mismo aburridos rituales que al rutina me obliga a ejecutar.
 Pero incluso así, me invento un mundo donde las mariposas me hablan. Busco huir en las pequeñas cosas, inventar mundos sombríos que aparecen hechos por Tim Burton, e intento aclarar las ideas de mi cabeza (Siempre creí que tener la cabeza despejada es una forma de tener una buena relación con uno mismo) para poder comprender mis deseos y así satisfacerlos completamente ( no necesariamente rápido).
 Pero no comprenden esto. Ellos creen que esta mal que quiera huir de aquí, que es imposible e incluso que hacerlo no es algo normal.
  Bueno, me voy a cabalgar olas. Que se joda el mundo "real".

lunes, 8 de octubre de 2012

Sonreír, (¿Por qué?)

 Se supone que soy joven para comprender lo que siento. Son suposiciones y como tales, pueden estar erradas.
 Me gustaría vagar en la inconciencia, inerte, lejos de mis preocupaciones, como veo que hacen muchos ¿Por qué no puedo ser así? No es que no quiera sentir, simplemente quiero poder ignorarlo cuando se hace doloroso.
 Los veo: sonríen. Se ven felices (¿Son?) y rien por todo, toda ocasión es buena para soltar una carcajada, no importa que tan lúgubre sea el tema: es un buen momento para reir según ellos. Se toman fotografías, cientos, miles, llenan espacios con sus retratos (Todos idénticos entre sí) y les colocan frases que no tiene sentido. Fotos con amigos, novios, familia, fotos sonriendo.
 Soy mas bien reservada. Pero ¿Por qué no? ¿Por qué no puedo negarme a analizar lo que atraviesa mi corazón?
 Los veo: despreocupados, pensando en salir a bailar, comprar mas cosas, y en chicos/as, que podrían estar con ellos. Yo en cambio prefiero escuchar Frühling in París, imaginar mi vida en otra parte del mundo, querer aprender (mucho, de lo que sea, historia, química, literatura) y crear mundo diferentes a este, dónde los árboles sean de colores, y las flores cuenten historias.
 Pero, me gustaría poder ser así: despreocupada, en una esfera de inconciencia. Alejada de las crueldades del mundo que tanto me hieren (aunque no afecten directamente) y reir de las estupideces que surgen.
 Igualmente, aunque lo intente, con fuerza, con rabia, no voy a poder. Va en contra de mi naturaleza ¿Ceder a la indiferencia que hace que el hombre se transforme en un esclavo? Prefiero que el dolor me atraviese.        
             Für alle da.


lunes, 1 de octubre de 2012

Las culpas no tienen padres.

 
    ¿Dónde estas cuándo me lastimo? ¿Dónde están tus promesas inútiles? Me lastima tu indiferencia inútil, porque podrías no tenerla, podrías ser mas comprensivo. Podrías, pero no se te da la puta gana cambiar.
 Y siempre pienso que quizás, algún día me ayudes conmigo misma, pero ¿Cómo ayudarme si a tus ojos no hay problema? Y si digo que vivís de tu ombligo, lo negás. Negá, no te queda nada después, porque negaste que se estaba yendo.

  Lamento ser la única: si hubiera mas, podría echarle la culpa a ellos, pero como "única" que soy, todo el peso recae en mí.
 Y continua sin ver. Sin ver como lloro a veces, sin entender mi alegría, mis temores oscuros. No todo es horrible en mi vida, por cierto. Pero no importa si es malo o bueno, ideológico o carnal: no lo ves. Insulsa debo ser a tus ojos. Confundida y absurda.
 Tengo tanto miedo de mi misma, y tanta bronca porque las cosas que me rodean están llenas de egoísmo (incluso vos, por cierto). No entendés que quiero cambiar esto último. Decís que soy ilusa y matas mis esperanzas con venenosas palabras. Estas haciendo que te deteste.
 Evitemos esto.
    Vamos, no es difícil. Solo te queda admitir.