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jueves, 25 de julio de 2013

martes, 9 de julio de 2013

Cartas no enviadas son como palomas enjauladas.

 No puedo nombrar al amor separado de tu nombre. Es así de simple, lleno de complejos esquemas (banales esquemas): amor y tu nombre van juntos para mí. Tus pasos están en mi mapa, en mi piel, en tus cartas.
 Eres  Humbert, Rayuela, Neruda, Mi amor, Mein sonnelicht, la palabra que me hace sentir que aún puedo sonreír entre las astillas del llanto de la noche anterior. Te amo entre las luces, y la sombras. Te amo hasta en los rincones rayados y sombríos que llevas, odio tus temores y fantasmas. Los mataría a todos con los dientes y las uñas. Les arrancaría la cabeza para que seas felíz y te ames tanto como te amo.
 Nunca antes me había enamorado así. Tan así es, que me dan ganas de vivir más años, de vivir contigo todos esos años, no besar a nadie más, yacer contigo, solo contigo nadie más. No me importan los otros: no voy a encontrar las lineas de tu iris en otros ojos. 
 El único que quiero encima mío, debajo de mí, al lado mío, como sea: el único. Mío (como me has dicho ser). Y continúo escribiéndote cartas no enviadas. Pero que se llevan pedazos de mi alma  entre líneas.  
 
 No quiero que seas autodestructivo como yo. No sabes cuanto me hace llorar el pensarlo. No lo hagas: no vale la pena que te destruyas. Sé como es, por eso se cuanto va a dañarte. Te mereces lo mejor. No lo conviertas en un infierno. 

sábado, 6 de julio de 2013

Delirante morfina



Nada, nada, ni esperanzas, ni ilusiones. vacío emergente, alcoholes de noche. Es simple pero difícil de asimilar en el fondo, porque detrás de esa frase se encuentra una voz que te dice, que no, que debes tener esperanza ¿Qué es esa cosa? Ya la he perdido, no tengo tal cosa. No se que me pasó, o sí: una tristeza insoportable.
 Nunca disfruté de mi adolescencia. Me parece una etapa sin sentido alguno, delirante, sin nada prodigioso o bello. Más cortes en las muñecas, más lágrimas insomnes.
 Siento que el vacío no se abre, pero que me voy a precipitar a él. Esta allí, latente y sus fauces estan dispuestas a destrozarme. Mientras el mundo gira, lejos de mí, lejos de todo.
 No siento que tengo algo que ganar. Siento que tampoco tengo algo para perder.
 Nada me motiva.  Me siento perdida, incluso creo que ya no se escribir la única cosa que me quedaba. Ahora soy el reflejo desteñido de una gloria pasada. No quiero ser así quiero cambiar (¿puedo cambiar ?)
 Un somnífero venenoso se me introduce en las venas, se expande su manto sobre mis ojos y los cierra. Listo, adiós, no tengo motivaciones y las busco, pero siento que aún estoy respirando morfina.
Necesito cambiar urgentemente...
 Y esta E. Está pero no está, esta por instantes, el resto es un simple paréntesis donde yo me escondo para llorar. No quiero que se preocupen, pero a la vez quiero hacerlos mierda. Quiero que me ame siempre, y que me despoje de esta repugnante sensación de que no esta conmigo. Está, pero lo siento lejos, quizás no esta como yo quiero que esté. Quizás simplemente es mi mente nublada que se enturbia bajo fatídicas ideas.  La puta madre que complicado es el ser humano.