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domingo, 22 de diciembre de 2013

¿A dónde va esto? Cómo salir ilesa del pozo (parte 2)

 No quiero comenzar a extrañar. Extrañar es tener apego, y necesito dejarlo atrás. No voy a extrañar cosas como la burocracia inútil que había, la necesidad de enseñarnos que los horarios y buenas notas valen sobre muchas otras cosas. ¿Qué es eso? Luego dicen que hay buen nivel humano, cuando han estado alimentando a competitivos  monstruos que creen ser los mejores por números en una cuadrilla.
 Hubo gente importante que me mostró un mundo nuevo.
 Pero siento que el verdadero mundo trasciende al relato.
 He dicho y escrito mucho. También hice mucho, pero siempre se me da por pensar en lo que me falta hacer, en una tarea interminable que me parece es parecida a vivir, un poco. Días de diciembre que ya me saben a enero. Bonito, todo es hermoso ahora, pero temo a la fragilidad de la belleza y me dan ganas de llorar sonriente. Melancólica ¿Qué se le va a hacer?
 ¿A dónde voy? ¿A dónde vamos? No me digan, que ya aprendí a leer, lo que no sé es donde están las calles.




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lunes, 16 de diciembre de 2013

¿Qué es esto? Como salir ilesa del pozo (parte 1)

 No sé que quiero hacer, ser o esos verbos en infinitivo. Es todo infinito, y yo soy esto. Y ni siquiera  puedo determinar que es "esto". Amo a mis padres, a mi novio, a mis amigos. Pero la vida puede ser una ruleta rusa, nunca sabremos quien sacará la bala ¿Acto del destino o fallo nuestro? No podemos saberlo. Los vagos culparán al destino, los sensatos a sus actos.
 Terminar el colegio. Medallas y llantos inútiles. Cosas aburridas para decir que a nadie le importan. Soportarlo y huir. ¿Quién sacará la bala? Todos nos miramos con una falsa compasión, porque nadie quiere ser el fracasado del grupo. Yo miro sin compasión, porque sé que ya he fracasado y recuperado, y devuelta fracaso. No le temo, es un maestro severo.
 El secundario no me enseñó nada. Los datos no me sirven: no aprendimos quienes somos. Estábamos ocupados en fiestas y estupideces. En los rumores y esas cosas. No toleramos nada: no aprendimos a ser equipo. No trabajamos duro, no tenemos metas, no tenemos anda más que la necesidad de hacer una carrera corta y que rinda el suficiente capital (cosa imposible). Nadie quiere crecer, solo que crezcan las billeteras.
 Buscan la comodidad. Son hijos del sistema alienante. No, no soy anarquista. Pero es que no tolero esa enseñanza de que todo se consigue con berrinches, con mentiras, con acomodamientos. Vamos carajo, admítanlo: si tuvieran que joder a su amigo por dinero, lo harían. Ya no somos todos amigos. Ya no somos todos un grupo amorosamente (mentira) unido. Ahora somos hombres y mujeres, y cada cual va a tomar su lugar y su destino.
 Las hay muy frívolas. Tengo pocas amigas. Porque no nos importa combinar, las uñas lisas, el pelo bien peinado. Somos esto, y no sabemos que carajo es "esto". Vamos a averiguarlo cada cual a su ritmo.
 No sé qué soy. Sé quién soy. Pero no me basta. Todo me parece inútil ahora. Toda la emoción desinflada.
 Ellos van a llorar. Y a agradecer. Yo no. ¿Eso me hace ingrata? No, me hace sincera. Si te duele, aprendé porque la vida es una sinceridad atrás de la otra. O podés ir a comprar ropa.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Los caballos y el río.



Los caballos quieren irse al río, al río....

 Se que en la tarde voy a verte. Y se que hay muchísimas cosas que no nos dijimos con palabras. Esas no tienen nada que hacer entre nosotros. Hagamos luces con las manos, con las bocas, con lo que sentimos. Hagamos fuego frío, porque luego de que todo se sacuda, se agite, se desgarre, queda una calma que me atemoriza. Es cuando comienzo a pensar en todos los supuestos.
             
                           Se agita el agua de un vaso, parece que es un mar embotellado.

Pero tengo algo en concreto que es, lo que hicimos. Eso es nuestro, sin importar subjuntivos.
 Hablame de incoherencias con muchísima lógica, las contradicciones que descubrimos que no son tan contradictorias, y como el sexo puede ser algo sumamente espiritual.

                          Callen a los caballos, relinchan como mil diablos.

 Que mis padres no lo sepan, que por Dios no lo sepan. Sospechan como cuervos que algo podría llegar a suceder. Pero me han inculcado con demasiados escrúpulos, la nena es pura como rocío pisado. Ya es tarde para esas ridículas pretensiones. Pero si lo saben, van a reclamar su poder sobre mí. Porque se creen como Bernarda Alba, que pueden controlar a sus hijas. Pues, que salten los caballos madre, que salten; porque ellos están dispuestos a saltan por encima de todo, del techo, de mi cama, y de la tuya. Hasta que se pongan en cueros y se las lleve el río.


jueves, 5 de diciembre de 2013

Fiebre, familia, y algo mejor que eso

 Las cosas son de una inestabilidad insoportable. ahora estoy en esos momentos de relativa paz, pero con fiebres que me cocinan los huesos y náuseas que me retuercen el estómago.
 Estar en mi casa tanto tiempo es insoportable, sobre todo porque tengo que ver a mis padres sin hablarse, y a mi padre sin cuidarme, o mirarme, o siquiera preguntarme como ando (solo lo hace una vez al día) y sin poder estar con mi novio.
Con él hablé, hablamos, nos entendimos, y arreglamos como solemos hacer. El periodo de rabia entre uno y otro es dañino, pero lo amo igual (¿Será una manera enferma de amar?) Somos muy unidos, pero según mi cuñada, como tenemos temperamentos huraños y cínicos, tenemos tendencia a chocar. Así que me sugirió una casa con un puente, mejor dicho, dos casas unidas por un puente. Cuando veía a mi familia, lo único que pensaba era que afuera alguien estaba esperándome. Ya me convencieron con total firmeza de que este lugar está estéril para mí, y es una lástima, porque yo tengo ganas de venir a veces. Ya no.
 Para E es impensable que en una familia la gente se odie. Le parece algo increíble, antinatura, algo que debe ser solo para las novelas. Lo cierto es que, en mi familia no se quieren entre sí mas de tres miembros, lo mas común  son las discrepancias y conflictos. Las peleas a puños y verbos, eran lo mas normal para navidad. Me hubiera gustado tener otra familia, pero me toco un trauma conglomerado de gente, y es tal el grado de sadomasoquismo que tienen, que permanecen juntos. Es por eso que para mi padre es horrible que los haya mandado a la mierda (¿Después de todo lo que hicieron?), aún sabiendo que son enfermos, egoístas, que me quieren inducir un suicidio del espíritu a fuerza de insultos. Hace años que no les hablo a la mayoría, ni a mis cumpleaños, ni a nada: no quiero una fiesta para pelearse, no quiero que mi evento sea el campo de batalla para sus ridículos reclamos infantiles. Crezcan de una puta vez.
 Fuera tengo un mundo. Amigos y alguien a quien amo. No necesito quedarme para llorar lo que podría ser.