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sábado, 28 de junio de 2014

Cambios no muy relevantes pero que es necesario aclarar.




  Cambio los nombres, los libros, los zapatos. Todo es un constante fluir del cambio, desde lo que pensaba hace cinco años y creía irrompible, hasta el esmalte, y es que si todos es perecedero, todo se somete a un cambio e incluso lo que no lo es, puede ir desarrollándose lentamente, cambiando y ya cambié lo que pensaba sobre el cambios al principio de la oración para el final de ésta. 
(Fluir de la conciencia)

(Oración asquerosamente armada sin puntos, y calculo que de difícil lectura a estas alturas... en fín)

  Te amo, pero eso cambió, si pensamos en dejarnos eso es un cambio ¿No? Si supimos que hacer de nuestra vida es otro cambio. Y sé que aunque te deje ir, aunque te deje, vas a estar allí siempre presente cada vez que despierte con un posible reemplazante que no cumple su trabajo. Te amo incluso en esas miserias y deberías sentirte orgullosos si sos machista.
  Voy a leer hasta que se me ampollen los dedos de sostener libros. Tengo al curiosidad voraz de una niña de cinco años (divina época que jamás debería ser suprimida con el porque sí). Voy a retorcer mi mente al compás del mundo o al reverso, porque la voracidad no se sacia y me siento agradecida que así no sea. Voy a escribir muchas cosas incomerciables, pero no por un rechazo a mercado, sino porque no es vendible una critica de la sociedad sometida y la sociedad dominante, del imperialismo o las miserias internas de un país  que promulga un supuesto bienestar; reflejada en algún escrito/relato/ensayo/monografía/novela.  
Quiero "ampliar mi visión del mundo" pero no en función de lo que mis profesores quieren que vea. (Siempre es bueno ser críticos, menos de ellos). Es el hambre.
 Voy a tratar de que el cambio me haga mella. Por todos lados. Que entre agua por todos lados y, o me salgan branquias, o aprenda a nadar y sobrevivir entre estos lares de política e intereses. Suspicacia. Y hambre.
La necesidad de salir de mis problemas que absorbieron mi adolescencia, pero siempre estaré angustiada o ansiosa o deprimida, sobreviviendo como todos los individuos sociales y asociales que hay.
Y hay hambre.
Pero, por otro lado me siento enclenque, disminuida, no un ser de supuesta luz que puede hacer algo bueno o creativo o genial. Es parte de mi inseguridad falsa modestia las pelotas, gente. es que me cuesta considerar que puedo hacer algo original, bueno, interesante, o cualquier cosa más o menos correcta o bien fundamentada.

 Pero sigo teniendo hambre.

1 comentario:

  1. Y a mi que, sin embargo, me ha gustado. Puede que Janis Joplin haya influido un poco, pero me gusta tu estilo y he adorado la ausencia de puntos. La vida no tiene puntos. A lo sumo; puntos y comas.

    Un saludo!

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