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jueves, 11 de septiembre de 2014

Bondage.

Te quise. Mucho. Te tenía, nos teníamos, eramos dos, luego fuimos menos, no me importa lo que fuimos ahora volvemos de donde caminamos cuando eramos menos sabios. Qué palabrería inútil.
 Te amé. Te sostuve, te tenía, querías que te tuviera pero me dejaste, te dejé, nos rompimos, porque somos humanos incapaces de escapar de su fatalidad su egoísmo. Crecer, dijiste que necesitabamos alejarnos. Lo entendí.
 Lo curioso es que no te extraño, todavía espero que me llames o volver a verte con la misma ansiedad ridícula que tenía antes y sé que también lo harías.
 Tres libros de versos tirados a la basura, cumpliendo la función de la fragilidad del ser.
 No me puse a hacer catarsis, sería inútil ahora. No me importa.
Extraño a un amigo mío. Pero ahora no quiero verlo, lo extraño y me sienta alienada nuestra relación me aprece un inexorable alejamiento pero él me entendía, me dijo que no se arrepentía de conocerme, con un tono de románticas declaraciones que no se aplica a eso. Pero ahora está distante y necesito hablar más que nunca.
 Lo extraño, lo amé tanto y me dejé consumir por lo que dijera. La torpeza de las palabras para explicar el hueco que satura mi entendimiento.
 Ach, das alte Leid.

2 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Me ha encantado, de verdad tienes talento para escribir, sigue así ^^

    Nos leemos,
    Besos xx

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  2. Mierda, te quedó genial!!!! No sé porque me siento identificada...

    Saludos querida(:

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