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domingo, 23 de noviembre de 2014

Vamos a jugar un juego (Marcha de las putas)

Vamos a jugar a un juego: vamos a fingir que está bien que un hombre sea un animal lleno de impulsos y deseos, que "los hombres son así" y que tener sexo con cuantas mujeres quiera, es parte de su instinto. Vamos a jugar a que las mujeres no pueden hacer eso porque tienen que cuidarse de estos lobos ginecofágicos. Vamos a jugar este juego que funciona perfectamente.
 Las reglas son estas:
Mujer: No pases los límites. Entendé que si provocás, si te vestís para provocar, vas a recibir una respuesta provocadora. Si invocas con tu cintura, con tu culo, con tus tetas, con tus ojos, con tus pies o con tu nuca a un hombre, olvida que no sea tu culpa. Dejá de gritar, y de tratar de actuar como los hombres. Te corresponde el silencio y la delicadeza. Es parte de tu naturaleza no lo olvides.
Hombre: Si ves a una mujer que no cumple las primeras reglas, a esa la catalogamos de puta. la puta no tiene derechos como las buenas mujeres (quienes cumplen la primera norma de la discreción y sumisión). A ellas si las violás, nadie va a reclamarte. Por que está en tu instinto que seas así. Y porque ella te provocó con su actitud descarada ¿Acaso no sabe que no puede vestirse así? La mujer se viste para el hombre, ellas hacen todo para los hombres y si lo transgreden es porque en el fondo lo estaban pidiendo.
 Vamos a jugar a un juego que creemos que es de los otros. Un juego que es fácil de mantener y que hace que los equilibrios sigan siendo. Vamos a jugar a un juego que creemos que es oren y seguridad para las mujeres y que revela la verdadera naturaleza humana. Vamos a jugar un juego que es lo correcto y que no considera a una mujer  capaz de violar o a una puta una víctima. Juguemos este juego y creamos que las feministas simplemente reclaman caprichos. Juguemos un juego y yo empiezo última diciendo que sí, soy una puta según esto y que cualquier mujer puede ser estigmatizada bajo este epíteto.
Y juego algo diferente: no voy a hacerlo un insulto, porque mujer es mujer y puta no es una subclase.

lunes, 10 de noviembre de 2014

EVERYTHING WILL BE OK - by DON HERTZFELDT


 Como primera cosa, lamento no poder haber encontrado este corto de animación surrealista con los subtítulos (sólo están en inglés) pero aún así quiero compartirlo.
 Solamente quiero decirme a mí misma como Bill que todo va a ir bien, y es que todo debería ir bien para poder avanzar. Incluso con un ex novio y seguir pensando en los libros que no le devolví, la atomósfera que está encima, las conjeturas que hace este pequeño y cómo cerebros atemorizados de la libertad. Todo eso. Y tener que seguir yendo a trabajar, a estudiar, salir con amigos, mirar televisión.

sábado, 1 de noviembre de 2014

(Me volveré loca en Turín) Vaga imitación triste o una conclusión esperable de mi cordura. El abandono total. Una desolación subestimada por todos los que consideran la locura algo divertido. Y voy a perderme, a perder todo lo que dicen los filósofos que nos hace humanos o racionales o animales; la variedad de hombres que pudieron hacer conceptos.
Pero antes puedo decir que amaría sus pechos tibios  y su boca trémula, la manera en que reposa la mejilla en la almohada y se acurruca para dormir, amar esas cosas y a todas las mujeres, el gesto que ella esconde me revela la humanidad.
 Antes podría hacer un vida, o un ensayo de la misma que me sea suficiente.  Es tanta la melancolía y tan vago el intento por considerarla salvación, tan desesperado e irresuelto que se repite y se repite y se repite
 Y voy a perder la mente porque es el final que tengo ahora, emocionada por la novedad de Shopenhauer, diré que superaré accidentalmente mi Voluntad de vivir o seré toda de ella. Y morir, como una amiga liberadora. Y considerar mi vida sujeta a esa Voluntad que me condiciona, me ata y me conforma.
 No quiero pensar en él, en mi amigo, en las hipótesis. Quiero volver a quererlo sin tener esa punzante sensación de estar errada, de que no debería verlo más. De ahora, odiarlo, odiar como es, lo que hace o dice, notar las diferencias y cómo la  conexión que teníamos desaparece. O quizás no. Vaga imitación triste o conclusión esperable.