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viernes, 2 de enero de 2015

Crónicas sexuales: Parte I: La virginidad violenta

Cuando tenía diez años ya sabía dos cosas: la primera era que el arte iba a salvarme la vida, y la segunda, que la virginidad es algo doloroso. 
 Fue muy sencilla la explicación que me dieron: como la vagina es mas estrecha que el diámetro del pene, en la primera relación (que por cierto no entendí bien cómo era ni en donde iba cada cosa) se produce dolor, un ligero (""""""""") sangrado (¡Ligero dolor que sangre!)y se pierde la virginidad. Supongo que la brutalidad del hecho fue suficiente para hacerme sentir que el sexo no era un asunto fácil para las mujeres. Y la que me lo dijo fue una mujer, atestiguando su propia experiencia como un ejemplo de esto. Terror.
 ¿Cómo puede una niña de apenas 10 años ya saber que la sexualidad (SU sexualidad) va a ser un proceso de dolor para luego placer? (Muy marquez de Sade en "Filosofía del tocador" cuando se le explica a Eugenia la mecánica del sado-masoquismo) Ya teniendo diez años me habían enseñado una sádica conducta. Y pregunté suponiendo que el sexo era igualdad (sí lo es en realidad) si para los hombres era doloroso. "No" me dijeron "¿Por qué no?" "Bueno, el sistema reproductor femenino es más delicado".  Hay un hecho que hubiera agradecido que nos dijeran antes: la vagina es muy elástica: puede incluso estirarse 200 veces su tamaño normal (por eso es posible el parto). Y que el dolor de la primera vez, puede ser disipado con unas caricias a gusto.
   Pero para poder tener sexo (sexo de verdad, con penetración, porque por supuesto todas las lesbianas son vírgenes si nunca estuvieron con un hombre) debía haber penetración.
 Nunca nadie me dijo que me relajara cuando tuviera la primera vez (donde se produciría el ritual sangriento de la pérdida de a virginidad, arrancar mi flor, que me rompan la concha, que me la ponga... a propósito, en todas esas expresiones soy un sujeto pasivo, el que recibe la penetración es sumiso e inactivo... ge-ni-al). Mis amigas y compañeras contaban sus experiencias precoces (al rededor de los 14 o 15 años, al menos para mi era precoz) con una gran desilución esperada: te la tenes que bancar, decían (bancar=soportar pero más estoicamente).
 Y ahí alcé mi voz y mi vagina: ¿Soportar algo que no me gusta? ¿Por qué la sexualidad debe ser complaciente con los otros obligatoriamente? He escuchado a mujeres decir, y repetir, y repetir: te va a dejar,no lo dejes caliente, no hagas algo que le moleste, obviamente que se va a enojar si no le dejas por atrás... ¿Dónde estoy yo en eso? No me place ser el consolador humano. Si no me place no lo hago.
 Eso fue lo primero. Lo segundo fue la violencia. "ROMPER LA TELITA" esa es una clásica. La pérdida de la viginidad se ve como una Sesión Dolorosa y es injusto para las mujeres porque para los hombres es muy placentero (según cuenta doña Constanza).  Y debes hacerle caso si es experimentado porque él sabe que es lo mejor (¡Dios mío, ese hombre X conoce mi propio cuerpo mejor que yo! ¡Milagro!). Una buena chica no pide chanchadas, y si lo haces no va a creerte que sos virgen.
 Todo eran más prohibiciones que libertades. Mi propia sexualidad montada en un juzgado (¡Nena! ¿Cómo vas a hacer eso?) y mi placer vendría después (y luego debía sentir extremo placer, sino sería una frígida)
 Me sentía atrapada ¿Acaso no había manera de evitar que fuera doloroso? Nadie nunca me dijo nada. Me decían que sería horrible. Y que él debía ser satisfecho. Mi placer era algo secundario y mi humillación inminente. él tendría mi florecita y se sentiría satisfecho por ser el primero, mientras yo me sentiría culpable, desilucioanda, usada y triste. Terrible destino inventado para evitar que me volviera una puta (Persona que Usa su sexualidad Tanto como le Agrade).
   Pienso en cuantas mujeres creen esa historia y su primera vez están aterradas (en el sentido más pleno de la palabra), no piden lo que desean, explorar su sexualidad con culpas y comandadas por un segundo y no descubren que es lo que quieren.
 No perdemos nada: ganamos experiencia.
 ¿Y que pasó con mi curiosidad, eh?

1 comentario:

  1. "Pero para poder tener sexo (de verdad, con penetración, porque por supuesto todas las lesbianas son vírgenes si nunca estuvieron con un hombre) debía haber penetración." <--- Esto me encantó.

    Describes lo que pienso sobre este tema a la perfección, dime, ¿acaso he de quedarme acostada boca arriba, mirada al techo mientras me meten y sacan, repetidas veces, un pene erecto? Y luego hay hombres que van y presumen "no no no, si vieras como la dejé. ¡No podía ni caminar después!"

    Pero volviendo al tema, tienes razón al decir que nos hacen sumisas a esto; "haz lo que él dice, el sabe cómo te gusta". El sexo siempre es para los hombres, te aseguro que hay mujeres que ni si quiera saben existe la masturbación femenina.
    El sexo es una acción que debería ser hermosa; un ritual donde ambas partes disfruten del otro, que se conozcan, que se llenen por dentro (sin albur). En cambio, nos toca calmar al animal.


    P.S: Tu y yo deberíamos de ser amigas.

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