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domingo, 15 de febrero de 2015

Crónicas sexuales IV: Sensualidad asexual

 La norma era simple: ser deseable. Cuando tenes 15 años, la idea de tener la experiencia del noviazgo se torna protagonista. Poder enamorarse, ver que tan maravilloso o devastador es el amor. Pero el amor entra primero por los ojos (o los oídos) o al menos es la manera mas rápida de hacer que entre. Esta idea falsa y retorcida la llevabamos todas a cabo cada  vez que salíamos.

 Comenzamos con las polleras, escotes, jeans ajustados. Siempre me aconsejaron mis amigas de que sacara partido de mi cuerpo, pero los chico que se me acercaban tenían siempre los mismos argumentos (que linda que sos, sos muy tierna, atractiva, hermosa, etc). El juego me aburría, pero lo hacía.

 Pero cuando tuve sexo por primera vez (bastante tiempo después) no se lo dije a nadie. Fue un secreto vergonzoso que no quería que se supiera, porque ellas eran amigas de mi novio y si lo sabían, me mirarían con esa cara picaresca innecesaria. No lo dije porque ya no era la chica que se vestía provocativa y mi sexualidad no encajaba con mi sensualidad, aparte de los inevitables cuestionamientos de lo que hacía y lo que no, y la justicia de si "era sexo o no" o si "era un asco o no".


 La idea era simple: ser sensuales no sexuales. La menstruación y el embarazo son periodos asexuales porque aparentemente no tienen relación directa con el sexo o el deseo (????). El deseo sexual  en una madre es algo que a los ojos del mundo debe ser secularizado, el deseo reducido, la meta cumplida. La menstruación es un momento de luto y dolor, abstinencia, en lugar de un encuentro con el organismo y el ciclo que se acarrea durante un mes. No se es sexy en esos momentos.

 La sensualidad como provocación, no para sentirnos lindas con nosotras mismas, porque nuestra autoestima debe fundarse en lo que los otros digan; nos enseñan a tener la belleza como un regalo para el otro antes que para nostras y la sexualidad para ser explorada por una mano ajena. Y tu ropa dice como sos. Así que si te vestis así, mas te vale que o no hagas nada, o hagas todo: ser una de esas tímidas coquetas o ser de esas mujeres que desean a todos los hombres, a tu novio también, esas mujeres que no tienen amigas (una exageración de ambos estereotipos que he visto muy amenudo)

 Podemos ser sensuales y ser "decentes". La mujer sensual y sexual en general tiene un sobrenombre que se considera denigrante: Puta. Una mujer que vive la sexualidad abiertamente es un gato que no tiene derecho a decir que no (Por que si ya estuvo con muchos, ¿Uno más que le hace?).

 La sexualidad exploarada es un tema escabroso (cada vez menos) y la promiscuidad te hace menos digna de amor. Medir tus propios parámetros para los otros y no confesar nunca el incoformismo sexual: tocarte mientras tenes sexo, usar geles o vibradores; pareciera ser algo denigrante para tu hombre (¿Qué no te basta conmigo?), en lugar de enriquecer la experiencia.

 Ser como se quiera, cuando se quiera y porque se quiera.

2 comentarios:

  1. Hola Madame, buenas tardes,
    guau, menuda entrada...
    hablando mal y pronto, (no mejor no lo digo) =(
    pero bueno, el tema es disfrutar,
    hay que buscar todo aquello que ayude a potenciar el momento,
    al menos ese es mi pensamiento.

    Te deseo una excelente noche
    un beso

    我希望你快樂地開始新的一周
    一個吻 和 一個擁抱

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