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sábado, 14 de marzo de 2015

La retrospectiva de un tren

Que suerte del tren y de los 40 minutos que me saca de mi vida. Y me pone a pensar, quizás por el balanceo inútil que tiene. me alegra el último tren, cuando llego temprano y lo tomo, en esas ocaciones puedo ver como va rapidísimo y abandona las luces con su paso rapidísimo. Cuando llego a casa, ya tengo las ideas apartadas de la mente. No puedo sostener la ebullición que hay entre los vagones: eso termina y comienza allá.
 Y encontré entre mis cosas unos libros donde anotaba cosas que creía. Unos diarios de mis catorce años. Iban más o menos así, hasta que encontré un pasaje penoso:
"Siempre me dijeron que fui linda, pero eso es inútil. Nunca tuve novio y me avergüenza afirmar que quiero uno. Un novio para  sentirme querida y bonita de verdad. Si alguien pudiera quererme, yo me querría un poco más.
Me dicen que es por mi carácter: malhumorada, triste, brava, muy brava y rebelde y violenta y masculina. ¿Qué tiene de malo? Se ve que esas cosas asustan a los chicos y no saben que hacer. Eso me dicen. Entonces me pongo más dulce porque eso me calma un poco y trato de dejarles dar el primer o el segundo paso, no responder, no ser fácil. Ninguna de las chicas fáciles tiene novio. Y a ellas no las quieren por mucho tiempo. Pero a mí me reprochan ser tan distante. Es todo muy triste, es muy triste tener mi edad, no me gusta tener que depender así, pero me hace muy infeliz que me juzguen. No puedo omitir el gusto de tener un novio y sentirse amada, pero tampoco puedo lanzarme. Es todo muy apresurado."
¡Cuánto tiempo amargada pasé por esto! Y qué inútil fue descbrir que no me satisfacía tener a un idiota de novio. Siempre lo intuye, pero me hacía sentir mal ser diferente: la originalidad era un absurdo para mí. Yo quería pasar desapercibida y que alguien me descubriera. No era necesario, ni quiero que vuelva a serlo, como me pasó hace menos de un años atrás. Este es el primero de los defectos. Ahora espero que anochezca para que el  flamante compañero me haga cosquillas en las orejas.

2 comentarios:

  1. Si te dijera que te pareces tanto a mi de alguna forma no lo creerías, siempre fui digamos diferente , sigo luchando porque no me iencajo fácilmente en el mundo convencional.... solo te diré que ser diferente , aceptarse y asumirse como tal tiene un precio .... espero que el tuyo no sea demasiado alto, yo hoy pago el mio es mi hora aún eres muy joven.... crece vive y nunca pares un abrazo

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  2. Muchas veces se me antoja tener un portal, regresar al tiempo y darme una buena cachetada. Me hace sentir mejor que somos parte de ése pequeño porcentaje que se da cuenta de las cosas. Me alegro no ser más ésa chica estúpida.

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