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viernes, 29 de mayo de 2015

La selección de la náusea.

Ellos no son como nosotros, la barbaridad es una cosa que excede nuestros límites, nuestra comprensión áurea y lejana y saturada de grandes palabras que coronan grandes hechos que se hicieron sombras de la cotidianidad.
 Saquen el asco de la boca cuando deban decir que es el mundo sin tocarlo: el mundo es meta mundo, así que vamos a llamar a todo meta: el metabondi (un meta-colectivo,meta-autobus), el metatren, el metasubterraneo, la metacalle. Ese mundo real no nos pertenece, le pertenece al pobre, al que queda de ahí abajo. A nosotros nos pertenece el mundo áureo de una teoría vieja, muerta, que quizás serviría más de camino para llegar  a inspirarse en el ahora, pero no.
 Quedémonos aquí. Serenos. Que el mundo es hermoso entre las pérdida de la mente y la revolución fingida.
La elitte  supura.

lunes, 4 de mayo de 2015

La incomodidad de la zona de confort

 Hoy pude apreciar la inocente (o sincera) explicación de una profesora. Decía que el salto del secundario a la vida adulta es abismal. Abismal. Es un epíteto muy fuerte como para ser colocado en algo tan simple como llenar la planilla. El asunto es que al educación (al menos en mi país) no prepara a los alumnos para poder salir al mundo. No le veo la gracia.
Ahora estaría en ese mundo inconfortable y agobiante que supongo que es la adultez. Siento la novedad de la experiencia con el fervor de un niño, nada podría darme más ansias de jamás querer ser un adulto (hasta que tenga que pagar los impuestos. Entonces voy a tomar la seriedad para poder aprecer creible).
 Deberían darnos una manera de sobrevivir. El arte de perder.

("I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn’t a disaster."*)

Será cuestión de seguir perdiendo cosas. 


*"One Arte" de Elizabeth Bishop