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martes, 8 de agosto de 2017

ese machito ofendido.

Esto es sobre sexo y es sobre libertad: libertad de decir lo que quieras. Nunca pediré la censura: ni siquiera frente a un nazi hijo de la yuta, racista y homofóbico Frente a eso, respuesta. Porque yo soy tan libre como él. Porque yo puedo responderle y dejarlo desnudo. No quiero que lo censuren: es parte de la sociedad. La mierda también se tiene que ver.

 Y sí, hay mucho machito ofendido y oprimido. Y hay mucha feminista que se siente víctima constante. Yo no soy una víctima. Yo soy una mujer que busca sobrevivir y vivir, ser víctima, me desempodera: me hace frágil. No soy, ni mi vagina es, frágil. Como aparece en Baise moi de Despentes: si te van a violar cinco locos en un galpón que el daño sea el menos posible. Si me vas a amar de tu forma macha, que sea lo menos dañina posible. O dejarte y ser feliz.

   Decime lo que quieras, forro, acá estoy para responderte, amarte u odiarte. No somos frágiles. No tengo miedo de ir por la calle: ya no. Me da más miedo el amor romántico y como haces cuando tu novio es el machito ofendido. El desconocido machito ofendido es fácil de dejar. El novio no. El amor romántico no.

 Por eso pido: no me juzguen rápidamente. Quizas parezco machista y heteropatriarcal. Pero le feminismo hegemónico y blanco no me gusta. El ejemplo: una mujer llega al puesto de poder. No voy a aplaudirla. Quizas (seguramente) tenga empleadas domésticas inmigrantes subcontratadas esclavizadas que hacen las tareas aburridas de limpiar y criar. Tareas por amor, tareas bajas y sencillas. tareas que se pagan mierda. Tareas que ella (educada y académica) no va a hacer. la libertad de unas es la opresión de otras. No podemos negar que el feminismo crea algunos males (el partido ultraconservador de Francia tenía una candidatA) y que es el mismo que nos dice que somos rebeldes y políticamente incorrectas. No quiero caer en el juego de "provocar para ser ebelde y ser rebelde es cool". Quiero hacer algo útil: ayudar a una chica si la molestan. Parar a los machitos ofendidos que putean a sus novias. Ayudar. No jugar a rebelde que se compra una camisa que dice "feminista" hecha en una maquila de H and M.

 Pero tampoco aguanto al machito que quiere hablar en mi nombre  y de mi cuerpo. El imbécil que me hace  creer que soy mala por buscar un derecho básico. El que se dice feminista y me trata de forma inferior. Pero que digan lo que quieran: si yo soy igual a ellos, puedo contestarle igual

¿Feminista?

Cada vez me siento menos feminista. Hace unos años creía que el movimiento era la panacea. Pero ahora que me siento alejada y apartada por las compañeras que me decían comprenderme, comienzo a sospechar en el elitismo que envuelve al feminismo. Y es que sí: no puedo hablar en nombre de lesbianas, negras, ni travas. No voy a caer en esa ridiculez. Tampoco pueden hablar en mi nombre: el de una sumisa masoquista (que quizás sea switch). Y lo hacen y cómo lo hacen.

 He leído cosas infames que Fucault lo volverían loco- loco y le pondrían los pelos de punta. Qué el bdsm es una forma de revindicar la violencia patriarcal, que es erotizarla, que es de una forma (y sólo de esa forma) que incluye practicas particulares. Lo vuelven rígido, aburrido, teórico. Me lo sacan, lo manipulan y me lo devuelven patológico y podrido.

Les voy a confesar algo: yo dejaba que los desconocidos en el tren me la apoyen. Los veía fijo. Esperaba la mirada. Sonreía. Mostraba el escote. Me acercaba. Les sonreía. Me apretaba. Aprovechaba la multitud. Me refregaba. Me iba. Sencillo. Y acá es donde las feministas me apedrean: cómo iba dejar que me hiciera eso. En mis términos: cómo iba a usar mi sexualidad así. ¿No ves que nos meten a todas en la misma bolsa? ¿No ves que después se creen que somos así todas y que a todas nos gusta (como a vos, puta)? Ignoran todo mi lenguaje no verbal previo, todo mi juego con el cuerpo. No sólo usamos las palabras, usamos el cuerpo (se llaman pistas de contextualización en un caso, se llama lenguaje no verbal, se llaman pistas paralingüísticas, se llama contexto). Yo uso ese lenguaje, interpetable en esa sociedad y por sujetos sociales de esta sociedad. Me comunicaba ampliamente antes. Armaba un contexto. me valía de eso, de que fuera notorio. Me gustaba.  Pero no. Hacía algo malo. ¿Qué hago si mi deseo es malo? ¿A  que les recuerda el cuestionamiento de hacer eso "sólo con gente especial" y no con desconocidos?